Seleccionar la potencia láser adecuada es una de las decisiones más importantes en el corte de metales. El nivel de potencia correcto afecta directamente la calidad de corte, la productividad, los costos operativos y el rendimiento a largo plazo de la máquina. Una potencia insuficiente provoca una mala penetración y bajas velocidades de corte, mientras que una potencia excesiva puede causar quemaduras en los bordes, deformaciones y un consumo innecesario de energía.
Esta guía explica cómo elegir la potencia láser en función del tipo de material, el espesor, los requisitos de velocidad de corte y las expectativas de calidad del borde, ayudándole a tomar una decisión práctica y rentable.
Cada metal se comporta de manera diferente durante el corte por láser debido a variaciones en la reflectividad, la conductividad térmica y la temperatura de fusión. Comprender estas características es el primer paso para elegir la potencia láser correcta.
Acero dulce (acero al carbono)
El acero dulce es uno de los materiales más fáciles de cortar con láser. Su conductividad térmica relativamente baja permite una concentración eficiente del calor.
Hasta 6 mm: 1.000W–3.000W
6–20 mm: 4.000W o más
Una potencia menor funciona bien para chapas delgadas, mientras que las placas más gruesas requieren mayor potencia para mantener la estabilidad del corte y la uniformidad del borde.
Acero inoxidable
El acero inoxidable absorbe la energía láser de manera más eficiente que el aluminio o el cobre, lo que lo hace adecuado para una amplia gama de potencias láser.
Hasta 5 mm: Aproximadamente 1.000W
6–15 mm: 2.000W–4.000W
Una mayor potencia mejora la velocidad de corte y reduce la formación de escoria en acero inoxidable de mayor espesor.
Aluminio
El aluminio presenta mayores desafíos debido a su alta reflectividad y excelente disipación del calor.
Hasta 12 mm: 2.000W–4.000W
Placas más gruesas: Puede requerirse hasta 6.000W
Los láseres de fibra suelen ser la opción preferida para el corte de aluminio, ya que garantizan un rendimiento estable.
Cobre y latón
El cobre y el latón son materiales altamente reflectantes, por lo que requieren una selección cuidadosa del láser y una potencia suficiente.
Mínimo recomendado: 2.000W
Materiales más gruesos: 4.000W o más
Los láseres de fibra de alta potencia con la protección adecuada son esenciales para cortar estos materiales de forma segura y eficiente.

El espesor del material es un factor clave para determinar los requisitos de potencia láser.
Chapas delgadas (1–5 mm)
Los materiales delgados pueden cortarse de manera eficiente con niveles de potencia más bajos.
Potencia recomendada: 500W–2.000W
Los beneficios incluyen menor consumo de energía, mínima distorsión térmica y bordes limpios.

Espesor medio (6–12 mm)
Para chapas metálicas de espesor medio, una mayor potencia garantiza una velocidad de corte estable y una calidad constante.
Potencia recomendada: 2.000W–4.000W
Este rango se utiliza comúnmente para acero inoxidable y aluminio en aplicaciones industriales.
Placas gruesas (13 mm o más)
Las placas metálicas gruesas requieren alta potencia láser para lograr una penetración completa y un corte fiable.
Potencia recomendada: 4.000W–6.000W o más
La alta potencia reduce el tiempo de corte y minimiza las rebabas o cortes incompletos.
La potencia láser influye directamente en la velocidad y la precisión del corte. El equilibrio ideal depende de sus objetivos de producción.
Menor potencia para alta precisión
Para aplicaciones que implican contornos finos, orificios pequeños o patrones detallados, suele ser preferible una potencia menor.
Rango típico: 500W–1.000W
Las ventajas incluyen un menor impacto térmico, bordes más suaves y mejor precisión dimensional.
Mayor potencia para máxima productividad
En entornos de producción de alto volumen, la velocidad de corte se convierte en una prioridad.
Rango típico: 3.000W–6.000W
Una mayor potencia permite procesar materiales más gruesos con mayor rapidez sin comprometer la calidad del corte.
La calidad del borde es un factor crítico, especialmente cuando las piezas requieren un posprocesamiento mínimo.
Materiales gruesos
Una mayor potencia ayuda a mantener bordes lisos y reduce la formación de escoria y rebabas al cortar acero o aluminio de gran espesor.
Materiales delgados
Una potencia excesiva en chapas delgadas puede causar quemaduras en los bordes o deformaciones. Los ajustes de menor potencia ofrecen un mejor control y resultados más limpios.
La selección de la potencia láser también afecta los costos operativos y el retorno de la inversión.
Menor potencia para el control de costos
Si su producción se centra principalmente en chapas delgadas, una máquina de menor potencia (1.000W–2.000W) puede reducir significativamente el consumo de energía y los costos de mantenimiento.
Mayor potencia para producción de alta exigencia
Para materiales gruesos y operación continua, los sistemas de mayor potencia (4.000W–6.000W) ofrecen una mejor eficiencia a largo plazo gracias a velocidades de corte más rápidas y una menor necesidad de procesamiento secundario.

Elegir la potencia láser adecuada para el corte de metales consiste en encontrar el mejor equilibrio entre tipo de material, espesor, velocidad, calidad del borde y costo operativo. El nivel de potencia correcto mejora la productividad, garantiza una calidad de corte constante y ayuda a evitar el desperdicio innecesario de energía.
Tanto si corta chapas delgadas de aluminio como placas gruesas de acero, seleccionar la potencia láser adecuada es esencial para un rendimiento fiable y eficiente.
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